La visita a la Última Cena dura 15 minutos por turno con un máximo de 40 personas, y quien no llega 30 minutos antes de su hora pierde la entrada: esa aritmética explica por qué no hay boletos casi nunca.
Quince minutos por cuarenta personas: la escasez es matemática
Cada turno dura 15 minutos y admite 40 personas, y hay que presentarse 30 minutos antes de la hora reservada o se pierde el derecho de acceso.
Multiplica: con turnos de un cuarto de hora entre las 8:15 y las 19:00, el aforo diario del refectorio es una fracción minúscula de la demanda. No es una estrategia comercial, es la capacidad física de una sala que tiene que mantener condiciones de conservación.
El margen de 30 minutos tampoco es un consejo. Es una condición de acceso, y con el tráfico de Milán conviene salir con más tiempo del que dice el mapa.
Cuatro liberaciones al año, más un miércoles
Los boletos se liberan por trimestres: en septiembre para el periodo de noviembre a enero, en diciembre para febrero a abril, en marzo para mayo a julio y en junio para agosto a octubre.
A eso se suma un segundo canal: cada miércoles a las 12:00 se ponen a la venta solo por internet unos 2152 boletos diarios extra para la semana siguiente.
Si tu viaje se decide con menos de tres meses de antelación, ese miércoles es tu única oportunidad realista. Ten la sesión abierta antes de las doce, con la fecha ya elegida. Más en la Última Cena libera boletos por trimestres.
Quince euros, y reserva obligatoria incluso siendo gratis
La entrada general cuesta 15 euros y la de ciudadanos de la Unión Europea de 18 a 25 años, 2 euros, en 2026.
Los menores de 18 años entran gratis, pero la reserva es obligatoria para todos los tipos de boleto, incluidos los que dan derecho a gratuidad. Es el error que más gente comete: creer que sin pagar tampoco hay que reservar.
Horarios, y el problema del lunes
El museo abre de martes a domingo de 8:15 a 19:00, con último acceso a las 18:45, y cierra los lunes, el 1 de enero y el 25 de diciembre.
El cierre del lunes es relevante para quien llega a Milán en un fin de semana largo y deja el Cenacolo para el día de vuelta. En esta ciudad ese lunes se pierde entero: es el día en que cierra buena parte de los museos italianos.
La pintura: de 1494 a 1497, y por qué se apaga
Leonardo pintó la Última Cena entre 14945 y 14975 en la pared del refectorio del convento de Santa Maria delle Grazie, en un formato de 4605 por 8805 centímetros.
Trabajó en seco sobre el enlucido en lugar de al fresco, y esa decisión técnica es la causa del deterioro temprano de la obra. Todo lo que rodea la visita hoy, los turnos, el aforo, el vestíbulo de aclimatación, sale de esa elección hecha hace cinco siglos.
El conjunto de Santa Maria delle Grazie con el Cenacolo está en la Lista del Patrimonio Mundial desde 1980. Más sobre la ciudad en Milán y sobre la región en Lombardía.
FAQ
¿Cuánto dura la visita a la Última Cena?
¿Cómo se consigue boleto para la Última Cena?
¿Cuánto cuesta ver la Última Cena?
¿Qué horario tiene el Cenacolo Vinciano?
Fuentes (5)
- 115 · 40 · 30Museo del Cenacolo Vinciano · revisar antes del 2027-06-30
- 2Museo del Cenacolo Vinciano · revisar antes del 2027-06-30
- 315 · 2Museo del Cenacolo Vinciano; Ministero della Cultura · revisar antes del 2027-06-30
- 4Museo del Cenacolo Vinciano; Ministero della Cultura · revisar antes del 2027-06-30
- 5Ministero della Cultura · revisar antes del 2099-12-31
Actualizado el 2026-09-03
